EE. UU. debe responsabilizarse sobre la crisis de fentanilo: «Tenemos que identificar el problema»
Este artículo fue publicado originalmente en Epoch español y puedes encontrarlo en su sitio web aquí.
La crisis del fentanilo ha cobrado la vida de muchos jóvenes y personas de todas las edades en Estados Unidos, afectando a las familias estadounidenses. Información de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), señala que las muertes por fentanilo llegaron a 74,702 en 2023, ligeramente por debajo de las 76,226 registradas en 2022.
Aaron Graham, ejecutivo de seguridad global en la industria farmacéutica, resaltó la importancia de combatir la crisis de opioides que atraviesa Estados Unidos y advirtió que un paso importante es reconocer la contribución propia en esta crisis, como expresó en su participación durante el panel de Política Exterior y Seguridad de La Nación Decide de The Epoch Times Español.
“Tenemos que tomar responsabilidad también aquí en los Estados Unidos. Es muy fácil poner el dedo en Colombia, México… Pero tenemos que mirarnos para identificar el problema. Si no usamos, abusamos [de la] droga aquí… los de Latinoamérica no pueden vender lo que quieren porque no cruza [por la frontera], porque no lo usamos”.
Además de tomar la responsabilidad que le corresponde al país, Graham dijo que es importante colaborar con Latinoamérica para poder abordar la crisis de manera integral y contundente.
El Doctor Mark Rosenberg, expresidente de la Universidad de Florida, durante su participación en este panel, agregó que la crisis del fentanilo es un “problema sumamente complejo”, debido a que involucra a grupos criminales de diferentes países.
A esto se suma el problema del tráfico de armas y el lavado de dinero, que deja un escenario complicado para el próximo presidente de los Estados Unidos, quien se enfrentará “a un mundo mucho más complejo” y con muchos grupos.
Por su parte Jonathan Lines, presidente de Alianza para la Seguridad Fronteriza, se mostró afectado por la situación actual del fentanilo. Durante el panel detalló cómo la asistente de su esposa, al regresar del trabajo, encontró a su hijo de 18 años “sufriendo los efectos del fentanilo y murió después de dos días”.
“Aquí en Yuma, 20 personas por cada 100,000 han muerto por año por Fentanilo. Y yo no conozco a nadie que no haya sido afectado simplemente por el fentanilo”, agregó.
El Sr. Lines enfatizó la importancia de que el próximo presidente electo tenga buenas relaciones y, al mismo tiempo, mantenga el control de la frontera.
“Y eso tiene que ver con saber de dónde viene la droga y cómo es que está llegando a los Estados Unidos, y qué es lo que tenemos que hacer para trabajar juntos, para parar ese tráfico de drogas”, dijo el Sr. Lines.
“Todos los químicos que vienen desde China para fabricar fentanilo están llegando a través de México y otros países», agregó.
“Tiene que haber una manera de mejorar. Ya es tiempo para poner en efecto los recursos y los medios para parar la droga y para parar lo que está llegando a los Estados Unidos. Pero tiene que haber una voluntad”, enfatizó Lines.
También habló sobre la importancia de detener no solo el tráfico de drogas sino también el de personas, asegurando que hay muchos que se están enriqueciendo con estas actividades ilícitas y señaló a la actual administración de carecer de la voluntad para resolver este problema.
El Sr. Graham estuvo de acuerdo en que Estados Unidos es un gran mercado para la venta de drogas, situación que, dijo, no tienen países como México o Colombia. Esto podría ser una cuestión de cultura, señaló, y de las ganancias económicas que obtienen quienes trafican con las drogas en Estados Unidos.
Agregó que la crisis fronteriza ha sido un factor clave en el cruce de las drogas y resaltó la importancia de invertir recursos “nuevos, sofisticados e innovadores”, para trabajar con la DEA y atacar el problema de raíz. Dijo que actualmente esta agencia está haciendo un gran trabajo, pero está limitada en recursos.
El Sr. Graham aseguro que al tener responsabilidad, más recursos para apoyar esta problemática y contar con la colaboración de países como México, El Salvador, Colombia, Venezuela, podrían darle solución a esta crisis de opioides que atraviesa la nación.